Nuestro centro celebra estos días la Semana Solidaria, una propuesta educativa que va mucho más allá de un conjunto de actividades puntuales. Así lo explica Nuria Rocha Tejero, coordinadora EAL, quien destaca que se trata de una experiencia integral en la que todo el colegio se implica para aprender a través de la solidaridad, la convivencia y la participación activa.
Durante esta semana, el centro se transforma en un espacio educativo diferente, donde cada actividad tiene un sentido pedagógico claro y contribuye a formar al alumnado en valores fundamentales.
Entre las iniciativas más destacadas se encuentran las exposiciones solidarias, instaladas en distintos espacios del colegio. A través de ellas, el alumnado puede acercarse a diferentes realidades sociales y proyectos solidarios, favoreciendo la reflexión y el aprendizaje visual y significativo.
Otro de los momentos más esperados son las vueltas solidarias, en las que el deporte se convierte en un gesto de compromiso. Cada vuelta realizada por el alumnado tiene un valor simbólico que se traduce en una aportación económica destinada a proyectos educativos y sociales.
La semana también incluye los juegos solidarios, actividades lúdicas diseñadas para fomentar la cooperación, el trabajo en equipo y la convivencia entre compañeros, reforzando así los lazos dentro de la comunidad educativa.
Asimismo, se desarrolla el mercadillo solidario, una actividad muy participativa en la que se pueden adquirir productos y colaborar directamente con diferentes iniciativas solidarias mediante pequeñas aportaciones.
Dentro del ámbito educativo, se realiza una tutoría especial de educación en solidaridad, en la que se trabaja un tema concreto relacionado con los valores que se quieren transmitir cada año, promoviendo la reflexión y el diálogo en el aula.
Uno de los momentos más significativos es el Bocata Solidario, una jornada de convivencia en la que alumnado y familias comparten un espacio común alrededor de un sencillo bocadillo, convertido en un gesto de gran valor solidario y comunitario.
En conjunto, la Semana Solidaria se consolida como una experiencia educativa global en la que participan alumnado, familias, profesorado y voluntariado. Un tiempo en el que el centro se llena de compromiso, colaboración y conciencia social, convirtiendo la solidaridad en una auténtica herramienta de aprendizaje.